Elegir las gambas adecuadas en el mercado o en el supermercado
¿Fresco o congelado? Ambos tienen sus puntos fuertes. Para gambas frescas, opta por carne firme, un olor ligeramente yodado y una cáscara brillante. Si huele demasiado fuerte, sigue adelante. Para alimentos congelados, lee la etiqueta con atención: “crudo” o “cocido”, “con o sin filete”. Para descongelar, usa la nevera o agua fría corriente. Nunca a temperatura ambiente, esa es la regla de oro.

Beneficios nutricionales que realmente te hacen feliz
Nos encantan las gambas, y tenemos razón. Ricos en proteínas, bajos en calorías y grasas, son ideales para una dieta equilibrada. También aportan vitamina B12, selenio, yodo — excelente para la tiroides — y ácidos grasos omega-3 que son beneficiosos para el corazón. Se pueden integrar en casi todas las dietas. Salteados con un chorrito de aceite de oliva y limón, hacen una comida saludable en menos de diez minutos.
Bien preparadas, las gambas son uno de los mejores aliados de una cocina sencilla, sabrosa y saludable.
