Preparación
Paso 1: Prepara las patatas
Lava bien las patatas con agua fría para eliminar cualquier rastro de suciedad. Luego sécalos con un paño limpio o papel de cocina. Una piel muy seca te permitirá obtener la máxima crujiente durante la cocción.
Paso 2: Temporada
Coloca las patatas en un cuenco. Vierte el aceite de oliva y remueve hasta que estén completamente cubiertos. Espolvorea generosamente sal por toda la superficie.
Paso 3: Cocción con freidora de aire
Precalienta la freidora de aire a 200°C durante unos minutos si tu modelo lo permite.
Coloca las patatas en la cesta sin solaparlas, de modo que el aire circule bien alrededor de cada una.
Hornea durante 35 a 40 minutos a 200°C.
A mitad de cocinar, da la vuelta a las patatas para que el color quede uniforme y una crujiente perfecta en todos los lados.
Paso 4: Comprueba si está cocido
Pincha una patata con un cuchillo o un tenedor. Debe ser blando hasta el fondo y la hoja debería hundirse fácilmente. Si es necesario, cocina entre 5 y 10 minutos según su tamaño.
El truco para la máxima crujiente
En cuanto salgas de la freidora de aire, añade inmediatamente una pequeña pizca extra de sal a las patatas que aún estén calientes. Este sencillo truco realza el sabor y acentúa la sensación crujiente.
¿Cómo servirles?
Abre suavemente cada patata y añade un poco de mantequilla. El calor derretirá la mantequilla al instante y convertirla en la pulpa esponjosa.
Para un capricho aún mayor, prueba estos toppings:
- Mantequilla y cebollín fresco
- Queso cheddar rallado y crème fraîche
- Mozzarella derretida
- Bacon crujiente y cebolletas
- Crème fraîche, pimienta negra y hierbas frescas
- Parmesano rallado y ajo en polvo
