El pastel de frutas imperdible en la freidora de aire caliente es una receta generosa, dulce y muy fragante, perfecta para fiestas, aperitivos gourmet o momentos en los que quieres preparar un postre rico sin pasar horas en la cocina. A diferencia de los pasteles clásicos de frutas, que a veces pueden estar secos, este permanece blando, denso y derritiendo gracias a la leche condensada azucarada.
Este pastel está relleno de fruta confitada, dátiles, nueces pecanas y cocos. Casi parece una confitería casera, con una textura tierna, crujiente y ligeramente caramelizada. La freidora de aire permite cocinar de forma más cómoda, con un calor bien distribuido y un resultado perfecto sin gastar demasiada grasa.
Por qué este pastel de frutas es imprescindible
Este pastel se considera imperdible porque no requiere una técnica complicada. No hace falta batir huevos durante mucho tiempo, preparar una masa clásica ni supervisar varios pasos delicados. Los ingredientes se mezclan simplemente, se compactan en un molde y luego se hornean suavemente.
La leche condensada endulzada juega un papel fundamental en esta receta. Une todos los ingredientes, aporta suavidad y da un sabor muy agradable y suave. La fruta confitada y los dátiles aportan mucho sabor de forma natural, mientras que las nueces pecanas aportan un toque crujiente.
Ingredientes
Para preparar este pastel de frutas en la freidora de aire, necesitarás:
500 g de cerezas confitadas.
500 g de piña caramelizada.
500 g de dátiles deshuyados.
500 g de nueces pecanas picadas.
4 paquetes de coco rallado, unos 900 g en total.
3 cucharadas de harina.
2 latas de leche condensada endulzada, unos 400 g cada una.
Un poco de mantequilla o aceite para engrasar la sartén.
Papel de horno.
