4 ajustes sencillos para dormir mejor por la noche
No hace falta revolucionarlo todo. Algunas cosas que necesitas:
Duerme de lado. Esta es la posición que mejor favorece la circulación del aire y alivia las vías respiratorias. Una pequeña almohada entre las rodillas también puede ayudar a mantener una buena postura.
Elige la almohada adecuada. Debería mantener el cuello en la alineación natural de la columna. Ni demasiado alto, ni demasiado delgado.
Ventila tu habitación. Una habitación fresca y bien ventilada favorece una respiración más libre y un sueño más profundo.
Adopta horarios regulares. Levantarse e irse a la cama a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, ayuda a tu cuerpo a encontrar su ritmo natural.

Si, a pesar de estos ajustes, los signos persisten, no dudes en hablar con tu médico: algunos trastornos del sueño requieren un apoyo específico.
A veces, las mayores revoluciones para nuestra salud ocurren de forma discreta, en la oscuridad, mientras dormimos.
