Intenta preparar una gran cantidad de sopa, que puedas guardar en el congelador y así evitar tener que prepararla todos los días.
La sopa “quemadora de grasa” es rica en sales minerales y oligoelementos, cuya característica principal es el alto contenido de moduladores positivos del metabolismo, como potasio, magnesio y ATP (Adenosina Tri Prospate), la biomolécula energética básica del metabolismo celular que aumenta la energía libre. Así, las grasas se quemarán y, además de la producción de energía, nuestro bienestar físico aumenta. En cualquier caso, esta sopa es baja en calorías y proteínas, por lo que no puede tomarse más de 7 días.
La dieta para quemar grasa
Primer día: Consume la sopa y la fruta fresca (excluyendo higos y uvas). Recomendamos melón, sandía o cualquier otra fruta con pocas calorías. Bebe solo zumos naturales (es decir, caseros, no comerciales) o agua.
Día dos: Consume solo sopa y verduras. Puedes consumir verduras frescas, congeladas o enlatadas, al vapor o crudas. No uses mantequilla ni aceite. Excluye el maíz, las judías, las lentejas o los guisantes. Para cenar, mezcla la sopa con las verduras. Puedes añadir una patata asada con un chorrito de aceite de oliva, pero recuerda que no debes consumir fruta.
