Aceite de clavo para nutrir la piel

El aceite de clavo se elabora infusionando clavos en un aceite vegetal como el aceite de coco o el aceite de jojoba.
Para la preparación, pon 10 clavos en 100 ml de aceite vegetal (jojoba, almendra dulce, argán o coco). Calienta el aceite en un baño maría durante 10 minutos a fuego muy bajo y luego deja que se enfríe. Luego vierte en un tarro pequeño cerrado y deja que se macere durante 24 a 48 horas, después cuela para quitar los clavos.
Este aceite puede usarse en cantidades muy pequeñas, por la noche, como masaje en la cara o mezclado con una crema de noche. Con 2 o 3 gotas son suficientes para toda la cara.
Ayuda a nutrir la piel y a mejorar la apariencia del cutis. Solo se deben usar unas pocas gotas, ya que los clavos son muy concentrados. Se recomienda no usarla todos los días, sino 2 o 3 veces por semana.
Precauciones importantes que debes conocer
Antes de usar clavos en la piel, es muy importante hacer una prueba en una zona pequeña, por ejemplo en la muñeca. Algunas pieles pueden ser sensibles.
Se aconseja:
- Siempre diluye los clavos
- No lo uses todos los días en piel sensible
- Evita la zona de los ojos
- Uso en pequeñas cantidades
- Hidrata la piel después de usarla
Como con todo cuidado natural de la piel, la consistencia es más importante que la cantidad.
