Gel de clavo para la noche
El gel de clavo suele mezclarse con gel de aloe vera, que es muy suave para la piel. Esta mezcla permite obtener un tratamiento de luz para aplicar por la noche.
Mezcla 1 cucharada de gel de aloe vera (unos 15 ml) con una pizca muy pequeña de clavo en polvo (el equivalente a la punta de un cuchillo, unos 0,1 g) y, opcionalmente, 1 gota de aceite vegetal dulce (aceite de jojoba, almendra dulce o argán). Mezcla bien hasta que consigas un gel homogéneo.
Este gel puede aplicarse en pequeñas cantidades por la noche, especialmente en zonas del rostro que necesitan ser purificadas. Se recomienda preparar una pequeña cantidad en cada uso para mantener la mezcla fresca.
El gel de aloe vera ayuda a calmar la piel mientras que el clavo proporciona su efecto purificador.
Cubitos de hielo de clavo para un efecto fresco

Es un consejo de belleza muy sencillo y popular. Se prepara una infusión de clavo, se deja enfriar y luego vierte el líquido en una bandeja para cubitos de hielo.
Para preparar, hierve 250 ml de agua con 4-5 clavos durante 5 minutos, luego deja que se enfríe completamente y cuela. Luego vierte la infusión en una bandeja para cubitos de hielo y colócala en el congelador durante al menos 4 horas.
Por la mañana, pasa un cubito de hielo por la cara durante 10 a 15 segundos, sin quedarte mucho tiempo en el mismo sitio. Esto da un efecto fresco, tonifica la piel y ayuda a despertar el rostro. Es un truco sencillo para dar un rápido toque de luz a la piel.
Muchas personas utilizan este método para tensar visualmente la piel y refrescar el rostro por la mañana. Se recomienda envolver el cubito de hielo en un paño fino para evitar el contacto directo con la piel.
