Helado de vainilla
Lo que necesitas: 500 ml de nata, 1 taza de leche, 100 g de azúcar, 1 cucharadita de extracto de vainilla
Así es como hacerlo:
Mezcla la nata, la leche y el azúcar hasta que el azúcar se haya disuelto bien. Luego remueve el extracto de vainilla. Pon la mezcla en un recipiente y congela. Remueve cada 30 minutos para que el helado quede cremoso y no se formen cristales de hielo.
Helado de chocolate
Lo que necesitas: 500 ml de nata, 1 taza de leche, 100 g de azúcar, 100 g de chocolate derretido
Así es como hacerlo:
Deja que el chocolate derretido se enfríe un poco y luego mézclalo con la nata, la leche y el azúcar hasta que todo quede suave y suave. Mételo en el congelador y remueve regularmente hasta que el helado quede maravillosamente cremoso y chocolatoso.
