Un legado transformado en un impulso colectivo
Para honrar la memoria de su amigo, Anthony utilizó parte del dinero para fundar una organización benéfica local: el Harrison Sunday Circle. Cada domingo, los voluntarios llevan comidas y compañía a personas mayores aisladas del barrio.
Y cada domingo por la mañana, antes de irse, Anthony lee una de las cartas de Ezra. Un ritual suave e íntimo que le recuerda que la presencia sincera es quizás el regalo más hermoso que se puede hacer a alguien.
La generosidad más hermosa suele ser aquella que damos sin esperar recibir nunca a cambio.
