Algunos aspectos importantes a recordar:
La postura puede cambiar a lo largo de la vida, dependiendo de las fases emocionales que experimentemos.
Es cuando las patas pueden adoptar posturas más rígidas, como el fetal completo.
Los periodos de estabilidad coinciden solo con posturas más relajadas y tranquilas.
La comodidad física también influye: un buen collar y una buena almohada pueden cambiar tu postura habitual.
Cuando escuches sobre la pose, presta atención a cómo se adapta a tu forma natural. Esta posición espontánea puede ser controlada por cualquiera que interfiera en tu vida y es emocionalmente necesaria en este momento. ¿Cuáles son las posturas con las que más te identificas? Reflexionar sobre esto puede ser una forma de entretenimiento y revelar un poco más sobre ti mismo.
