Apagas la tostadora, la cafetera, la freidora de aire… Y crees que has hecho lo correcto. ¿Pero de verdad los has desenchufado? Porque hay una gran diferencia entre “apagado” y “desenchufado”. Muchos dispositivos continúan consumiendo energía en modo de espera, silenciosamente, las 24 horas del día. Los expertos estiman que este consumo fantasma representa hasta el 10% de tu factura anual de electricidad. Tantos euros que se han ido… para nada.
La tostadora: pequeño electrodoméstico, gran riesgo
Lo usamos cinco minutos por la mañana y luego lo olvidamos en la superficie de trabajo. Sin embargo, la tostadora es uno de los electrodomésticos más arriesgados de la cocina. Las migas acumuladas en el interior pueden causar sobrecalentamiento si el aparato tiene un defecto. Las resistencias se mantienen calientes durante mucho tiempo después de usarlas. Y si sigue enchufado durante una sobretensión eléctrica, el riesgo de chispas es real. ¿El buen hábito? Desconecta, agita las migas sobre el fregadero y guárdala. Sencillo, rápido, eficiente.

