“Sé que debería beber más agua, pero realmente no quiero.”
Es una frase muy común. A veces no falta sed: simplemente es el agua sencilla la que resulta poco acogedora. Una forma sencilla de hacerlo más agradable es darle sabor con fruta fresca, hierbas y especias.
Estas bebidas no son remedios milagrosos ni sustituyen una dieta equilibrada, pero pueden animarte a beber con más regularidad a lo largo del día. Además, si los preparas con antelación, siempre tendrás una alternativa fresca a los refrescos azucarados en la nevera.
Aquí tienes tres combinaciones fáciles para probar.
- Agua aromatizada con limón y menta
Fresca, fragante y reconfortante, probablemente sea la versión más conocida. El sabor cítrico del limón combina perfectamente con el aroma de la menta, creando una bebida agradable especialmente en días calurosos.
Ingredientes
- 1 litro de agua
- 1 limón
- 10 hojas frescas de menta
